En las personas jóvenes, la causa de los síncopes es principalmente mediada por un inadecuado funcionamiento del sistema nervioso autónomo. Esto se denomina síncope neurocardiogénico (vasovagal) y es desencadenado por un reflejo que causa inhibición simpática y activación parasimpática,  resultando en hipotensión (presión arterial baja)  y bradicardia (frecuencia lenta del corazón) que hacen que al cerebro no le llegue suficiente sangre. 

En los adultos mayores, una de las causas más frecuentes es la hipotensión ortostática. Esto quiere decir que  hay una disminución marcada de  la presión arterial al cambiar de posición; concretamente pasar de estar acostado a estar de pie. Esta caída de presión reduce la irrigación de sangre al cerebro por una falta de compensación rápida ante la gravedad.

La World Heart Federation proporciona guías clínicas actualizadas para 2026 sobre síncope. En adultos mayores, el control clínico es prioritario para mitigar el riesgo de caídas relacionadas con la inestabilidad.

Otras causas menos frecuentes son las arritmias, es decir las alteraciones de la frecuencia cardíaca y/o de la conducción eléctrica dentro del corazón tales como bradicardias y bloqueos cardiacos, los cuales reducen la cantidad de sangre que el corazón puede bombear al resto del cuerpo, y específicamente en estos casos al cerebro.

Para un diagnóstico y tratamiento de enfermedades cardiológicas preciso, se emplean sistemas de monitoreo continuo que registran la actividad eléctrica del corazón durante los episodios sintomáticos.

Adicionalmente, las alteraciones en las válvulas del corazón también pueden provocar que haya una obstrucción para la salida de la sangre desde el corazón al resto del cuerpo Según la Journal of the American College of Cardiology (2024), el síncope es un síntoma importante  en la estenosis aórtica severa. En estos casos, es necesario la realización de un ecocardiograma sobre todo cuando el síncope se presenta durante el esfuerzo físico, puesto que esto indica una salud cardiovascular comprometida.

Este escenario requiere una adecuada evaluación por cardiología para descartar causas que amenacen la vida. El protocolo de diagnóstico y tratamiento de enfermedades cardiológicas en Pereira incluye el uso de mesas basculantes (Tilt Test). Esta herramienta diagnóstica permite el análisis controlado de respuestas vasovagales y síncopes en un entorno clínico seguro.

Causas neurológicas y la integración del sistema de equilibrio

A diferencia de los síncopes o desmayos, la sensación vertiginosa o de alteraciones en el equilibrio tiene un origen diferente. La disfunción en el tronco encefálico o el cerebelo, centros de coordinación del equilibrio, pueden generar sintomatología de mareo. La migraña vestibular es una causa común de mareo, manifestándose a menudo sin cefalea acompañante.

En ocasiones un infarto en el cerebelo o en el tronco encefálico puede manifestarse con síntomas de vértigo agudo. Esto puede darse por microembolias que provienen del corazón o por obstrucción de las arterias que van hacia estas estructuras. El diagnóstico diferencial entre causas periféricas (oído) y centrales (cerebro) es un paso obligatorio para el abordaje terapéutico eficiente

El diagnóstico y tratamiento de enfermedades cardiológicas podría incluir el tamizaje de las arterias carótidas mediante ecografía Doppler para detectar placas ateroscleróticas obstructivas.

El modelo neuro-cardiovascular optimiza los tiempos de respuesta clínica mediante la sinergia de especialidades, evaluando simultáneamente la función mecánica del corazón y la respuesta del sistema nervioso central y periférico.

Prevención y cuándo buscar atención médica inmediata

La prevención requiere el control riguroso de la presión arterial y una hidratación óptima para estabilizar el flujo cerebral. 

Es imperativo buscar un diagnóstico y tratamiento de enfermedades cardiológicas de urgencia si el síncope se presenta junto con dolor torácico, palpitaciones o “falta de aire”. Estos síntomas sugieren eventos isquémicos agudos que requieren intervención médica inmediata.

El ejercicio aeróbico regular fortalece los mecanismos de redistribución sanguínea, disminuyendo la incidencia de síncope o presíncope ortostático. Una pauta de mínimo 30 minutos diarios de actividad física moderada optimiza la capacidad autorreguladora del sistema circulatorio.

Para más información sobre salud pública y prevención vascular, consulte a la Organización Panamericana de la Salud (PAHO)

En NeuroCardio Team, proveemos diagnóstico y tratamiento de enfermedades cardiológicas y neurológicas con base en la evidencia clínica. La evaluación médica temprana es la herramienta más efectiva para asegurar la estabilidad hemodinámica y la calidad de vida del paciente.

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